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Queremos contarte quiénes somos.

A Todo Color no nació como una gran tienda. Nació como un esfuerzo familiar, en un pequeño local en Vallejo, con una idea muy clara: hacer las cosas bien.

Desde el inicio decidimos que nuestro crecimiento estaría basado en principios. Trabajamos con precios justos y fijos. No cambiamos precios según la persona, no cobramos más “porque no van a volver”, ni bajamos precios para perjudicar a la competencia. Creemos en la transparencia y en competir con trabajo, no con atajos.

También tomamos una decisión firme: nunca adulterar nuestros productos. En un rubro donde a veces se sacrifica calidad para vender más barato, nosotros elegimos crecer con confianza. Preferimos que nuestros clientes regresen por la seguridad de lo que compran, no solo por el precio.

Con el tiempo, gracias a esa confianza, fuimos creciendo. Incorporamos nuevas marcas reconocidas, ampliamos nuestro portafolio y fortalecimos nuestras líneas automotriz, industrial y decorativa.

Uno de nuestros hitos más importantes fue la apertura de nuestra tienda en Casals. No queríamos solo otro local; queríamos modernizar la experiencia de comprar pintura en Trujillo: un espacio diseñado, ordenado, con tecnología y sistemas de precisión que elevaran el estándar del sector.

Luego llegó la tienda en La Esperanza, llevando A Todo Color hacia la zona industrial de la ciudad. Fue una forma de reafirmar algo en lo que creemos profundamente: creemos en Trujillo, creemos en el Perú y creemos en crecer apostando por nuestra comunidad.

Hoy, después de más de 22 años, seguimos siendo una empresa familiar con los mismos principios del inicio: calidad real, precios justos, asesoría honesta y compromiso con cada cliente.

A Todo Color no solo vende pintura.
Construye confianza, proyecto tras proyecto.

Gracias

Envíos a todo Trujillo, siempre el mejor precio en A TODO COLOR

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